recuerda

La obsesión contemporánea por remarcar nuestra identidad (gustos, acciones, momentos pasados, etc), a través de la exposición sistemática de nuestra intimidad, lo que hacemos es situarnos en un escaparate público, casi vendiendo nuestra persona.

 

Nuestra obsesión por ser únicos hace que no lo seamos, porque nos hace participar en ese mercado de la imagen del que son ejemplo las redes sociales.

 

Igualmente, nuestra intención de mostrar seguridad al fotografiarnos y exponernos a todos y a todo, es en realidad una forma de inseguridad. Porque estamos demostrando, así, que necesitamos la aprobación de los demás o, simplemente, ser vistos.

 

La inseguridad es nuestro fuerte, de una manera u otra. Por ello, necesitamos tener, coleccionar, rescatar, recordar, etc.

 

Intentamos ser individuales, pero a la misma vez nos aislamos en nosotros mismos. Porque, ¿de qué manera puedes no pertenecer a ningún colectivo? ¡Somos un colectivo! ¿Por qué intentamos ser individuales?

 

La diferencia, la individualidad, se encuentra en las experiencias vividas, en las maneras de ser y las maneras de haber sido, en la interacción de nosotros con nuestro propio entorno.

 

Portamos conceptos, lugares, sensaciones, olores, imágenes, sabores, texturas, formas, etc, los cuales forman nuestros recuerdos. Según los pensamientos adquiridos acerca de ese olor, lugar, imagen...así serán nuestras emociones.

 

Al rescatar objetos, a los cuales dotamos de valor, nos aseguramos de guardar ese recuerdo que porta. De manera, que al volverlo a ver recuperaremos ese pensamiento/sensación.

 

Podemos compararlo con una película de Cristopher Nolan, “Memento”. De igual modo que el protagonista necesita tatuarse para recordar, para saber su historia; nosotros necesitamos tener cosas para sentirnos seguros y poder recordar.

<<Un estado de shock es cuando perdemos nuestra narrativa y nuestra historia. La historia propia es lo que nos mantiene a salvo y en equilibrio, Por eso buscamos nuestras raíces>>.

“La doctrina del shock”     

 

En este proyecto, me tomo a mí como protagonista, con la creación de un vestido de objetos perpetuados para, a través de él, catalogar mis RECUERDOS/OBJETOS y asi exponer mi propia IDENTIDAD/INTIMIDAD.